Las exigencias de la logística contemporánea requieren la provisión de áreas amplias e ininterrumpidas que permitan el despliegue de sistemas de clasificación automatizados, soluciones de estanterías de alta densidad y el movimiento de carretillas elevadoras.
Capacidades de gran envergadura
El acero presenta una elevada relación resistencia-peso, a diferencia de la construcción en hormigón, que requiere frecuentes columnas portantes internas. Esto permite diseñar edificios de más de 60 metros de luz libre, sin columnas internas, lo que posibilita la máxima utilización del espacio y una gestión de inventario optimizada.
Resiliencia ante el cambio climático y los peligros
Gracias a un tratamiento superficial anticorrosión de alta calidad y a la galvanización, los almacenes de acero actuales pueden soportar condiciones climáticas muy adversas. Presentan una mayor resistencia a:
Actividad sísmicaDebido a la gran ductilidad del acero, este puede doblarse de forma segura durante un terremoto en lugar de romperse y liberar esa energía.
Cargas extremas de viento y nieveLa ingeniería a medida permite que estos edificios cumplan o superen los requisitos regionales de resistencia al viento y a la nieve.
Riesgo de plagas e incendios: Un material no combustible que reduce el riesgo de incendio y disminuye las primas de los seguros.